Guanajuato, 22 de octubre de 2026.- Con el objetivo de fortalecer la prevención y atención de la violencia contra la comunidad universitaria, el diputado Ernesto “Tito” Millán presentó una iniciativa de reforma a la Ley Orgánica de la Universidad de Guanajuato (UG), que busca garantizar mecanismos accesibles de atención y apoyo para más de 45 mil estudiantes.
Desde tribuna, señaló que la existencia de protocolos claros, personal capacitado y canales de comunicación efectivos permitiría identificar oportunamente situaciones de riesgo y evitar que las personas afectadas tengan que enfrentar solas estas circunstancias o depender de la presión pública para recibir atención institucional.
La iniciativa señala que la violencia dentro y fuera de los espacios educativos puede manifestarse mediante acoso y hostigamiento sexual, agresiones físicas y psicológicas, amenazas, discriminación e intimidación, entre otras conductas.
Por ello, plantea la necesidad de establecer mecanismos para que los reportes sean recibidos, valorados y canalizados con diligencia, además de fortalecer las acciones preventivas, la capacitación del personal y los procedimientos de actuación con perspectiva de derechos humanos.
En la exposición de motivos, Tito Millán enlistó diversos antecedentes que han generado inconformidad y discusión pública en la UG respecto a la atención institucional de la violencia. Entre ellos se encuentra el caso de 2015, cuando una estudiante becaria denunció una presunta agresión sexual atribuida a quien entonces se desempeñaba como coordinador del Doctorado Interinstitucional en Derecho.
En agosto de 2018, estudiantes y profesoras de la División de Ciencias Sociales y Humanidades del Campus León hicieron públicas denuncias de presunto acoso sexual contra profesores e investigadores, las cuales fueron difundidas por medios de comunicación y acompañadas por el colectivo Alumnas UG en Sororidad y el Centro Las Libres.
A estos antecedentes se suma una situación reportada en octubre de 2026, relacionada con presuntas amenazas de carácter sexual contra una estudiante de primer semestre de la Escuela de Nivel Medio Superior de Pénjamo, así como señalamientos de agresiones verbales y amenazas contra una docente.
Por lo anterior, señaló que el fortalecimiento de la seguridad universitaria no implica trasladar a la institución atribuciones que corresponden a las autoridades de seguridad pública, por el contrario, expuso la necesidad de delimitar las responsabilidades de cada instancia y establecer mecanismos de colaboración que eviten retrasos, duplicidades o vacíos de actuación.

