Silao de la Victoria, Gto., 06 de enero de 2026.- Un promedio de 5 mil jinetes participaron en la tradicional Cabalgata a Cristo Rey, provenientes de al menos 40 municipios del estado y cinco entidades cercanas a Guanajuato. Tradición que se realiza desde el año de 1956 teniendo como fundador al finado Nicolás García originario de la ciudad de Salamanca.
La presidenta municipal Melanie Murillo Chávez, fue invitada por los jinetes para dar la bienvenida a los contigentes y emitirles un mensaje, destacando la importancia de que no se pierda la tradición de Cabalgar hasta el Cerro de El Cubilete, espacio de turismo religioso orgullosamente silaoense.
“Agradezco al padre Rubén que me permita recibirles aquí en Silao de la Victoria, en el Cristo de la Montaña. Para quienes tenemos la fortuna de vivir aquí en Silao es un verdadero honor recibirles en su ciudad”, agaregó: sean bienvenidos cabalgadores de Zacatecas, Jalisco, Aguascalientes, Michoacán, Querétaro, la Unión Americana y de más de 40 municipios”.
La presidenta de Silao recordó que esta tradicional cabalgata surgió apenas con 36 jinetes motivados por Nicolás García, tradición que ha impulsado ahora su hijo. Este evento es catalogado como uno de los acontecimientos del turismo religioso más importantes del año.
Murillo Chávez invite a los jinetes y sus familias para que visisten Silao antes de regresar a sus estados o ciudades de origen y conozcan las atracciones que se tienen todavía en el municipio.
Las Direcciones de Desarrollo Social y la subdirección de Atención a Migrantes, así como Protección Civil y Tránsito Municipal;participaron en el auxilio y resguardo de los participantes en la Cabalgata reportándose saldo blanco en la realización de la misma.
A la voz de: “¡Viva Cristo Rey!” los jinetes recordaron la época de la Guerra Cristera y se dispusieron a subir hasta el recinto de Cristo Rey para visitar y agradecer los favores recibidos. Esta tradición inicia desde la noche del 5 de enero, ya que algunos de ellos acampan a los pies del cerro de El Cubilete y por la mañana del 6 de enero, se disponen a realizar el ascenso, escuchar la misa, convivir y regresar a sus lugares de origen.

