Guanajuato, Gto., 28 de octubre de 2026. Después de varios meses de labores de seguimiento e intercambio de información entre las instituciones que integran el Grupo de Inteligencia Operativa (GIO), agentes de investigación criminal de la Fiscalía General del Estado localizaron y detuvieron a Carlos Manuel N., cuarto implicado en la desaparición de la maestra Guadalupe y Ulises, ocurrida en Salvatierra en febrero de 2020.
Carlos Manuel, quien permanecía prófugo de la justicia, fue detenido el pasado 8 de octubre en Celaya y trasladado al penal de Acámbaro bajo un dispositivo especial de seguridad, debido a su perfil de riesgo, en el que participaron elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado.
El 13 de octubre un juez le dictó sentencia de 60 años de prisión por la desaparición cometida por particulares agravada, en perjuicio de ambas víctimas.
Con esta detención, los cuatro implicados en el caso se encuentran en prisión, luego de un prolongado proceso judicial que incluyó absoluciones, revocaciones, recursos de amparo e incluso la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Paralelamente, la Fiscalía General del Estado mantiene abierta una investigación sobre la posible participación de Carlos Manuel en otros hechos relacionados con las fosas clandestinas localizadas en octubre de 2020 en el Barrio de San Juan, en Salvatierra, donde fueron recuperados los restos de 80 personas, entre ellas Guadalupe y Ulises.
Esta investigación es independiente de la condena por la desaparición de ambas víctimas y deberá determinar si existen elementos que permitan establecer responsabilidades por otros delitos vinculados con el hallazgo. La maestra Guadalupe, conocida como Lupita, desapareció el sábado 29 de febrero de 2020, cuando se encontraba de visita en la casa de sus padres, en Salvatierra. La profesora, quien tenía 32 años y daba clases en una escuela primaria, en Irapuato, había salido aquella mañana a realizar algunas compras en el centro de la ciudad, pero nunca regresó.
De acuerdo con los testimonios recabados durante la investigación, Guadalupe viajaba junto con Ulises en una camioneta cuando fueron interceptados por cuatro hombres armados que circulaban en dos motocicletas, en el Barrio de San Juan; los agresores les cerraron el paso, los obligaron a descender del vehículo y posteriormente los privaron de su libertad. Desde entonces se desconoció el paradero de ambos.
La desaparición movilizó a los familiares de Guadalupe, quienes, junto con colectivos de búsqueda, emprendieron diversas acciones para localizarla. Fue hasta octubre de 2020 cuando, en un predio del Barrio de San Juan, en Salvatierra, comenzaron los trabajos de recuperación de restos humanos en múltiples fosas clandestinas, donde fueron localizados los cuerpos de 80 personas, entre ellas Guadalupe y Ulises.
Después de varios meses de estudios forenses, el 19 de febrero de 2021 se confirmó mediante pruebas genéticas la identidad de Guadalupe. Los dictámenes periciales establecieron que tanto ella como Ulises habían perdido la vida a consecuencia de heridas producidas por proyectiles de arma de fuego.

